Todas las mentiras que te puedan contar
resultarán más fáciles de creer que su vida.
Nadie se apiadaba de ella
cuando la veían llorando por las esquinas.
Es una flor de primavera
a la que han intentado mil veces dejar marchita.
Hoy más que nunca necesita un abrazo,
acurrucarse en su cama y que le rasquen la barriga.
A estas alturas está cansada.
Ha entrado en un bucle de sentimientos,
ha agotado el tiempo de espera,
y aun así sigue viva.
Dejó de quererse por salvar amores
que nunca hubiesen dado por ella la vida.
Solía desmaquillarse llorando de noche
para volver a pintarse los ojos de día.
Es fuerte.
Puede que aparente tener menos fuerza
que letras en su nombre,
pero es la persona más valiente que he conocido.
Quiero salvarte de los próximos daños,
pero no puedo.
Solo sé descolgar el móvil y oírte llorando
mientras trato de buscar la frase que te limpie el llanto.
No olvides nunca que para ti tienes que ser la primera,
que nadie jamás podrá negarte la primavera.
Seguirás cumpliendo años,
mientras yo seguiré limpiándote el corazón de daños.
O intentándolo...
Cristina López.

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